El mundo aún se pregunta si es posible o no, si es real o una maqueta. Pero lo que se vio en vivo el pasado jueves a la noche fue un auto que vuela. El sustento técnico del proyecto responde algunos interrogantes, pero no todos
Volar y hacer un flip de 360 grados fue el modo de mostrarse por primera vez al mundo. El nuevo Tesla Roadster se empezará a fabricar y vender en 2028, según prometió la empresa automotriz americana. (Tesla)
Le guste a quién le guste y le duela a quién le duela, el lanzamiento del Tesla Roadster fue el acontecimiento más trascendente de la industria automotriz mundial de los últimos tiempos, porque traspasó todas las fronteras del mundo de los autos y se convirtió en tema de conversación en todos los ámbitos y tendencia en redes sociales.
Todo por el hecho de tratarse de un auto volador, nada más y nada menos. La jugada de marketing de Elon Musk fue de alto impacto y causó incredulidad en quienes creyeron que era un truco de ilusionismo, una imagen generada por IA o simplemente una maqueta ultraliviana que se puede sostener boca abajo o dar una vuelta de 360° en el aire, como un auto normal no lo podría hacer.
El auto existe, es real y vuela. Si su construcción, y no su forma, es más similar a la de un dron gigante con forma de auto o no, es algo que se sabrá con el tiempo. De momento, es un auto que anda como un auto, y que repentinamente vuela.
Que eso se pueda trasladar a la vida de las personas y que tengamos un ecosistema de autos voladores requerirá mucho más tiempo y sobre todo, un desarrollo tecnológico que hoy parece imposible de lograr, como es coordinar el vuelo de tantos autos como quieran hacerlo por los cielos de una ciudad, una ruta o cualquier lugar del planeta Tierra.
Pero por impresionante que haya sido el espectáculo visual de ver el auto subiendo una rampa hasta quedar “cabeza para abajo”, comenzando el vuelo desde ese punto rotando para aterrizar sobre sus cuatro ruedas, o saltando repentinamente la serie de los 5 modelos actuales de Tesla para caer del otro lado y seguir andando, las críticas no se hicieron esperar.
La mayor decepción parece ser que el diseño no se condice con el esperado, y porque este Roadster debía cumplir la promesa postergada de la versión anterior que se anunció en 2017 para 2020 que nunca llegó, y en su lugar apareció algo completamente distinto.


