AP.- El tenor español Plácido Domingo es involucrado en un caso judicial que se investiga en Argentina y Estados Unidos sobre una organización que usaba como fachada un centro de yoga para explotar sexualmente a sus clientes y despojarlos de sus bienes.
Un audio enviado el jueves a The Associated Press por un funcionario de la Policía Federal contiene la conversación que habría tenido la estrella de la ópera, de 81 años, con una mujer de la secta sobre la organización de un encuentro sexual entre ambos en un hotel de Buenos Aires.
El funcionario –que pidió no ser identificado porque no estaba autorizado a revelar información que está bajo investigación– mencionó que el artista no está imputado y al parecer sólo consumía prostitución, lo que no es ilegal en Argentina.
Plácido Domingo no ha hablado públicamente de este caso y sus representantes no respondieron a una solicitud de comentarios.
El grupo delictivo fue desarticulado en los últimos días luego de la detención de cerca de una veintena de sus integrantes. El supuesto cabecilla de la banda, Juan Percowicz, de 84 años y quien se hacía llamar “Maestro”, fue arrestado días atrás por orden de juez federal Ariel Lijo, quien además dispuso el embargo de decenas de propiedades y automóviles de este y otros imputados.
En el audio, que habría tenido lugar cuando Plácido Domingo estaba en abril en Buenos Aires con motivo de un concierto, el tenor aconseja a la mujer —identificada como Susana Mendelievich y apodada “Mendy”— que evada a su equipo de seguridad para que pueda subir a su habitación del hotel. “Cuando salgamos de la cena venimos separados, ¿no? Lo hacemos así porque mis agentes se van a subir a la habitación cuando yo suba”, dice en la grabación.
En otro audio al que tuvo acceso AP, la mujer habló con el líder del grupo para comentarle sobre el diálogo que habría tenido con el tenor. “Ya me llamó (Domingo) y armó la matufia (el engaño) para que esta noche me quede yo en el hotel sin que los agentes se den cuenta”, dice.
Según el expediente judicial –al que tuvo acceso AP– los detenidos están acusados de integrar una organización delictiva “con rasgos de secta de naturaleza espiritual denominada Escuela de Yoga Buenos Aires (EYBA)” que operó al menos desde 2004 hasta 2022 y aparentemente se dedicaba a captar mediante engaños a personas vulnerables para reducirlas a la servidumbre y explotarlas sexualmente.
A partir del culto alrededor de su principal dirigente, el grupo habría promovido una estructura ilegal de negocios en Argentina y Estados Unidos para dar apariencia lícita a los fondos obtenidos como producto de sus actividades “con el único fin de enriquecerse y obtener influencias y/o coberturas para sus líderes”.
La organización, sostiene el expediente, contaba con una estructura jerárquica y piramidal de la que participaban aproximadamente 179 personas repartidas en sus sedes ubicadas en Buenos Aires, Las Vegas, Chicago y Nueva York.
Varias personas llegaron desde Estados Unidos a Argentina para tener sexo con mujeres que eran explotadas sexualmente y llevadas a Estados Unidos y Uruguay para atender a clientes.
Uno de los principales denunciantes de la actividad de EYBA es Pablo Salum, de 44 años. Según sostiene, convirtió en esclavas sexuales a su hermana y a su madre.
La secta aislaba socialmente a sus miembros de familiares y amigos, según la investigación.

