Mediante un comunicado, el Ministerio del Interior indicó que «se tomaron las medidas jurídicas necesarias» y aseguraron que «las investigaciones aún están en curso».
Según la nota, uno de los dueños de la sala de fiestas Al Haitham Hall, ubicado en el distrito de Al Hamdaniya, de la provincia de Nínive, donde ocurrió el hecho, sigue sin aparecer.
Algunos socios se entregaron de manera voluntaria
La operación se desarrolló en un trabajo en conjunto entre el Ministerio del Interior de Irak y el de la región autónoma del Kurdistán iraquí, luego de que Abdul Amir al Shammari, titular del Interior, anunciara que se emitieron órdenes de arresto contra cuatro de los dueños del local, a quienes se les acusa de incumplir los estándares mínimos de construcción.
La nota también detalló que otros socios del negocio se entregaron de manera voluntaria ante las autoridades, como «el responsable de la sala, Samir Sulaqa; el supervisor de la organización, Martin Essam, y algunos de los trabajadores», si bien «una persona sigue huida».

