Ciudad del Vaticano, 23 de abril.— En una ceremonia cargada de simbolismo y recogimiento, el féretro abierto del Papa Francisco fue trasladado esta mañana desde la residencia de Santa Marta hasta la Basílica de San Pedro. La procesión, iniciada a las 9:00 a.m., fue presidida por el cardenal camarlengo Kevin Joseph Farrell, acompañado por altos miembros de la Curia.
El ataúd fue llevado en hombros por los sediarios pontificios, en tanto que la Guardia Suiza, en formación solemne, escoltó el cortejo. El féretro fue colocado frente al Altar de la Confesión, junto a la tumba de San Pedro, donde permanecerá hasta el viernes para que los fieles puedan rendirle homenaje.
El ambiente, de hondo respeto y silencio, reflejó la magnitud espiritual del momento.

