En lugar de celebraciones, este Día del Maestro estuvo marcado por el descontento.
Docentes de Reynosa protestaron este miércoles frente al Hospital del ISSSTE para denunciar las condiciones precarias del sistema de salud.
A diferencia de otros años, no hubo festejo oficial por parte del gobierno municipal para reconocer a las y los maestros.
Para muchos, esto fue una represalia silenciosa por alzar la voz contra lo que califican como un abandono institucional y un posible contubernio entre autoridades y líderes sindicales.
Desde el acceso principal del nosocomio, los docentes señalaron deficiencias graves en el hospital, asegurando que está lejos de cumplir con su objetivo de brindar atención médica digna.
“Las ventanas abiertas en áreas de encamados por falta de aire acondicionado son solo un ejemplo del deterioro”, expresó uno de los manifestantes.
El profesor Simón Alberto Sánchez Arredondo, vocero del grupo, enfatizó que las demandas van más allá del ámbito local, “Exigimos el regreso a un sistema de pensiones solidario, jubilarnos por años de servicio y no de edad, y, sobre todo, la eliminación de la UMA, que ha empobrecido a nuestros compañeros jubilados”, dijo.
A la manifestación se sumaron derechohabientes que también mostraron su indignación ante la falta de insumos, atención oportuna y las condiciones físicas del hospital, que describieron como “indignas”.
Este 15 de mayo, lejos de homenajes, el magisterio de Reynosa convirtió su jornada en un llamado urgente a la dignidad y el respeto por sus derechos, dentro y fuera del aula.

