Ciudad de México.– México arrancó el Mundial 2026 con el pie derecho y el corazón de millones latiendo al ritmo del balón, luego de vencer 2-0 a Sudáfrica en su debut mundialista.
Desde oficinas donde “casualmente” nadie trabajó, hasta casas, restaurantes y pantallas improvisadas, el país entero se puso la verde para apoyar al Tri. Las calles quedaron casi desiertas, como si todos hubieran pedido “permiso futbolero”.
Con el silbatazo final, llegaron los gritos, las porras y hasta el clásico: “¡Ahora sí somos campeones!”. La victoria encendió la fiesta nacional y dejó claro que cuando juega México, hasta el pendiente más urgente puede esperar.


