Habitantes del municipio de Tula, en Tamaulipas, entraron en alarma, luego de que, por las intensas lluvias, se abrió la tierra y temen que las grietas se “traguen” a los ejidos cercanos
habitantes señalan que las enormes grietas de más de 3 km de longitud, en Congregación El Carmen, Ejido Vázquez Gómez y en Ejido San Juan, de la misma manera se abre la carretera que comunica a estos ejidos por lo que temen que se queden
incomunicadas las familias.
El peligro es latente ya que ya las grietas llegaron hasta las casas de las familias, por lo que algunos ya tuvieron que desalojar ante el temor de que sean tragados por la tierra

