Con dos horas de retraso por culpa de las heladas matinales, Jon Rahm salía al tee del 10 en el Oak Hill Country Club de Rochester (Nueva York) para asaltar el único major que no está en la sala de trofeos de ningún golfista español, el PGA Championship. El ‘León de Barrika’ (28 años) llega a la 105ª edición del torneo con el firma propósito de romper esa ‘leyanda negra’ y, de paso sumar el tercer grande en su palmarés, tras el US Open 2021 y el Masters de Augusta 2023, el 75% del Grand Slam.
Acompañado en el partido por otros dos ganadores de majors, el británico Matt Fitzpatrick (US Open 2022) y el australiano Cameron Smith (The Open Championship 2022), el español demostró que el tiempo de espera no le afectó a su concentración y lanzó un largo y preciso driver de salida al centro de la calle de 297 metros para tras embocar un putt cercano a los cinco metros empezar derrotando al campo norteamericano. Birdie y -1 para empezar a teñir de rojo su tarjeta inicial en el tapiz verde par 70.
Par en el primer 3 del campo y lo mismo en el siguiente cerca de seguir bajando con un putt agresivo desde cuatro metros que lamió el agujero. Rahm mostraba seguridad y sus salidas iban teledirigidas al centro de las calles en los retos iniciales. Cumplió con lo establecido también en el 13 (el 4 de su recorrido) y la primera complicación llegó en el siguiente al lanzar la bola al bunker. Las trampas de arena de Oak Hill, un campo ya de por sí muy exigente desafío en global, siempre dan problemas extra, pero Rahmbo tiró de chistera para darse incluso opción de birdie que no pudo aprovechar.
Noticiero AS.

