Caída en postes de luz, semáforos, estructuras, bardas y árboles, así como daños en techos de viviendas y severas inundaciones, dejó un microburst que azotó la noche del sábado 29 de julio a la ciudad de Hermosillo, Sonora, después de varios meses sin lluvias.
El microburst o microrráfaga se presenta en zonas secas del país. Por este fenómeno meteorológico, algunos usuarios que quedaron atrapados en una tienda comercial, quienes compartieron en redes cómo los fuertes vientos arrastraron los carritos del súper.
¿Qué es un microburst, fenómeno que causó daños en Hermosillo, Sonora?
Es una pequeña tormenta de viento potencialmente peligrosa, en la que una columna de aire que se hunde, desciende del núcleo de una tormenta y cae en picada hacia la tierra, creando una salida de vientos de alta velocidad.
Si el aire que desciende está acompañado de fuertes lluvias o granizo, la tormenta se denomina microburst “húmedo”. Si la precipitación se evapora antes de llegar al suelo, se denomina microburst “seco”.
Son bastante pequeñas y abarcan un área de menos de cuatro kilómetros de ancho. También son de corta duración. Desde la nubes se desarrolla la súbita precipitación que llega al suelo de forma intensa. La escala y la rapidez de un microburst hace que sea un gran peligro para los aviones, las propiedades y para los seres vivos.
¿Cuál es la duración de un microburst?
El microburst tiene una duración promedio de unos 15 minutos desde que es detectado hasta su desaparición; su divergencia en los primeros 7 minutos es cuando alcanza un máximo en la intensidad del viento.

