El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, negó tener vínculos con el crimen organizado y rechazó las acusaciones hechas por autoridades de Estados Unidos (EE.UU.), que lo ubican presuntamente en una red de apoyo a la facción de los “Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
Un día después de la acusación hecha por la Fiscalía del Estado de Nueva York, el mandatario estatal encabezó el arranque del programa Fertilizantes para el Bienestar en la comunidad de Villamoros, en el municipio de Navolato.
“No tengo miedo porque no tengo nada que temer, no le temo a nada porque yo siento ser una persona limpia completamente y no tengo temor de nada… cada quien que dé la cara por sí mismo…”.
Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa
Rocha Moya refuerza seguridad
A diferencia de otros eventos, en este, se observó un reforzamiento en las medidas de seguridad en torno al gobernador. A su salida, la camioneta en la que viajaba fue escoltada por, al menos, cinco unidades y patrullas de la Policía Estatal.
A preguntas de los reporteros, calificó los señalamientos como inesperados y sin sustento, al tiempo que reiteró que su actuación en el servicio público ha sido conforme a la ley.
Rocha Moya indicó que hasta el momento no ha recibido ningún requerimiento oficial por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) ni de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en relación con una posible solicitud de extradición, por lo que descartó tener conocimiento formal de algún procedimiento en su contra dentro del país.


