Los Simpson generaron un vínculo inquebrantable con la sociedad, que se potencia con el paso del tiempo. No solo lo logaron por la capacidad de hacer divertir a las familias, sino también porque en diversos capítulos hicieron vaticinios insospechados. Y para darle mayor sustento a una teoría que ya parece irrefutable, en las últimas horas trascendió una nueva predicción: anticiparon el Apple Vision Pro, los nuevos anteojos de realidad mixta (o de computación espacial, como llaman en la compañía). La empresa fundada en California acostumbra a innovar, aunque por estas horas causa furor por su nuevo lanzamiento. No son los primeros en el rubro, pero tienen características curiosas que provocan que mencionarlos como «otros anteojos de realidad virtual» sea un error.
Para poner en contexto es necesario remarcar (o preguntarse) para qué serviría pagar casi 4 mil dólares para obtener unos anteojos de realidad mixta que parecen unas antiparras (de ski o buceo) muy tecnológicas. Ahí el concepto de “mixta” es para diferenciarla de dos categorías ya existentes. Una, los anteojos de realidad virtual, un segmento dominado por Meta con sus Oculus y HTC con Vive, aunque hay muchos más jugadores ocasionales (Samsung, Google, Lenovo, entre otros), y que es el más conocido: una pantalla que queda frente a nuestros ojos y que nos mete en un entorno inmersivo, enteramente digital. Principalmente, nos abstrae de ese entorno, ya que los anteojos no dejan ver el lugar que nos rodea, para que la ilusión de estar en otro lugar sea completa.
En la vereda de enfrente aparecen los anteojos de realidad aumentada, como los HoloLens de Microsoft: permiten ver todo nuestro entorno real, y que muestran algo de información sobreimpresa en los cristales de los anteojos; de uso principalmente industrial, permiten que -por ejemplo- aparezca información contextual al lado de una máquina, “flotando” a su lado.
Noticia por El Mundo Deportivo.

