El polvo del Sahara es una masa de aire cargada de partículas finas de arena que se origina en el desierto del Sahara, en el norte de África.
Cada año esa masa de aire se desplaza hacia el oeste sobre el Océano Atlántico, impulsada por los vientos alisios, y puede llegar a alcanzar algunas regiones de México, Estados Unidos, así como países de Centroamérica.
Que llegue a México depende de la intensidad del viento y concentración del mismo sobre África. La vertiente oriental y sureste de nuestro país es por donde comúnmente ingresa de forma directa el polvo del Sahara.
Yucatán, Campeche y Quintana Roo, son algunos de los estados en donde se han documentado fotografías y videos de cómo llega el polvo del Sahara.
La sierra Madre oriental es una barrera natural para que no atraviese al centro del territorio, por lo que sólo pequeñas concentraciones logran llegar.
El polvo del Sahara no representa un peligro para la población en México, su efecto es más directo en la cantidad de nubosidad y lluvias.
Una de las principales características o indicios del polvo del Sahara es que el día se torna grisáceo, los atardeceres rojizos, explicó el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

