Los votantes de Kansas (Estados Unidos) han votado este martes en un referéndum a favor de mantener intacto el derecho al aborto tal y como está regulado actualmente en la Constitución del estado, en una derrota para los conservadores que buscaban restringirlo.
Según las proyecciones de los principales medios estadounidenses, con un 95% del voto escrutado, algo menos del 60% de los electores ha rechazado cambiar la Constitución estatal para restringir el derecho al aborto.
Este es el primer referéndum que un estado estadounidense celebra después del fallo del Supremo que anuló la sentencia «Roe contra Wade», que eliminó el derecho federal al aborto y otorgó a los estados la facultad de legislar sobre el tema.
La consulta, que se ha celebrado coincidiendo con las elecciones primarias en el estado este martes, podría haber abierto la puerta a que el Gobierno estatal legislase para restringir el derecho al aborto, que, sin embargo, ahora seguirá siendo legal hasta las 22 semanas.
Se ha tratado de un referéndum especialmente relevante porque podría haber sentado un precedente para otros estados.
Biden reivindica el derecho al aborto tras el resultado
«Los votantes de Kansas acudieron a las urnas en números de récord para rechazar los esfuerzos extremistas para enmendar la Constitución estatal para quitar a la mujer el derecho a elegir», ha indicado en un comunicado el presidente estadounidense, Joe Biden.
«Esta votación deja claro lo que ya sabemos: que la mayoría de estadounidenses están de acuerdo con que las mujeres deben tener acceso al aborto y deben tener el derecho a tomar sus propias decisiones de salud», ha agregado el mandatario.
Un estado con tradición republicana
Pese a tener una gobernadora demócrata, Laura Kelly, el central estado de Kansas tiene una gran tradición republicana y este partido controla las oficinas del fiscal general, del secretario de estado y ambas cámaras de la legislatura estatal.
Referéndum criticado por organizaciones civiles
El referéndum de este martes había sido duramente criticado por las organizaciones civiles, que denunciaron que el texto de la pregunta no era suficientemente claro, en un intento de «desinformar y confundir por parte de quienes se oponen al aborto», según la organización ‘Planned Parenthood’.
En el caso de se hubiese impuesto el «sí» a la reforma constitucional, habría sido el legislativo estatal el encargado de aprobar leyes sobre el procedimiento, que habrían podido apostar por una mayor restricción de tiempos o excepciones o por la prohibición total, como está sucediendo en otros estados.
Demanda contra el estado de Idaho por su ley del aborto
Desde que el 24 de junio el Tribunal Supremo -con una mayoría conservadora de seis jueces frente a tres progresistas- acabara con la protección federal del derecho al aborto (vigente desde 1973 gracias a la sentencia «Roe contra Wade»), muchas mujeres de estados como Texas, Oklahoma y Missouri han viajado a Kansas para poder abortar, ante las restricciones impuestas en estos estados.
Unas horas antes, este mismo martes, el fiscal general de EE.UU., Merrick Garland, anunció una demanda contra el estado de Idaho por considerar que su ley contra el aborto «criminaliza a los médicos» e impide que practiquen con libertad las interrupciones del embarazo cuando la salud de la mujer está en riesgo.
El Departamento de Justicia ha demandado a Idaho por violar la Ley federal de Trabajo y de Tratamiento Médico de Emergencia, para intentar proteger a los médicos que tienen que intervenir cuando el aborto es «el tratamiento médico necesario para estabilizar la condición médica de emergencia de una paciente».

