“Recibí 47 puñaladas”, fue como Mya Saldaña comenzó el relato de la agresión que sufrió hace unos meses a manos de Erik “N”, un joven menor de 18 años que, por la edad, lleva su proceso en libertad. Mya y colectivos piden justicia.
El caso de Mya, ocurrido en el último trimestre del año pasado, se hizo viral en redes sociales, luego de que, en su perfil de Facebook, compartiera los estragos que dejaron en ella las más de 40 puñaladas que recibió por parte de su agresor, quien, sin más, la dejó abandonada en un terreno baldío.
El relato de Mya, quien pide justicia tras agresión a puñaladas
Pocas fueron las partes del cuerpo de Mya las que se libraron del ataque de Erik, según recordó la joven en su relato:
“Recibí 47 puñaladas alrededor de mi cuello, espalda, cabeza, manos, pecho y brazos”.
Sin embargo, la parte externa del cuerpo de la mujer no fue lo único afectado por las heridas, pues, producto de las puñaladas, un pulmón y la tráquea también sufrieron daños.
“Una de ellas (una puñalada) perforó mi pulmón derecho causando que se llenara de sangre. Tuvieron que colocarme una sonda para poder drenarlo y otra para poder respirar. También una (puñalada) del cuello atravesó mi tráquea, por lo cual no pude comer ni tomar ningún líquido hasta que sanara por completo”.
La violencia de género alcanzó a la mujer que, producto de sus heridas, tuvo que recibir transfusiones sanguíneas, aunque eso sería tan sólo un parte de lo que tendría que enfrentar Mya, junto a su familia; después, vendrían los tribunales.
Meses después del 12 de octubre de 2022, fecha del ataque a Mya, la joven transita, arropada por familiares, amigos y colectivos feministas, un camino en búsqueda de justicia por las agresiones que le causó Erick “N”, quien, en ese entonces, tenía una relación con ella. Al parecer, el ataque ocurrió cuando ella pretendía terminar el amorío.
Sin embargo, las autoridades chihuahuenses negaron la petición de la familia de la víctima para que su agresor llevara el resto del proceso en el Tribunal para Menores, dejándolo en libertad. Incluso, el delito cambió, de homicidio en grado de tentativa a lesiones graves y violencia intrafamiliar.
Casi para finalizar enero, se llevó una nueva audiencia en el proceso que busca lograr justicia para Mya, cuyo ataque cimbró, no sólo a la comunidad de Camargo, sino a todo Chihuahua, haciendo eco en el resto del país.

