Después de 41 inasistencias al Congreso local y de perder un amparo para evitar descuentos en su sueldo, el diputado panista Ismael García Cabeza de Vaca (hermano del exgobernador) finalmente apareció en el recinto legislativo.
El legislador, que solo ha asistido a 17 sesiones en más de un año, justificó sus ausencias por problemas de salud como presión alta y vértigo. “A veces no me funcionan los medicamentos”, declaró.
Sin embargo, la justicia le recordó lo obvio: sí tiene que trabajar, especialmente porque cobra más de 100 mil pesos al mes en sueldos y compensaciones… aun sin presentarse.
Asegura que ha entregado justificantes médicos que no le aceptan.
Dice que a otros diputados sí les valen hasta llamadas o mensajes.
Pero la sentencia fue clara: debe asistir a las sesiones como marca la ley.

