En una nueva jornada de llamas en España, el virulento incendio forestal de Vall d’Ebo, en Alicante, sigue activo tras haber calcinado 9.500 hectáreas de terreno y obligar el desalojo de 2.000 personas. Se trata de un incendio complicado, con desniveles que dificultan el acceso al lugar. Por otro lado, el de Zaragoza, también muy complejo, está ya estabilizado, aunque se mantendrán los efectivos desplegados.
Además, los medios de extinción luchan contra los fuegos en la Comunidad Valenciana. Uno declarado este lunes en Bejís (Castellón), que es el que actualmente preocupa más en las labores de extinción. También otro en Les Useres (Castellón) y en Calles (Valencia).
En Alicante, el fuego ha afectado a un perímetro de 55 kilómetros, según ha informado en la tarde de este lunes José María Ángel, secretario autonómico de Seguridad y Emergencias de la Generalitat Valenciana. Las previsiones meteorológicas son favorables, lo que da una esperanza a que el viento cargado de humedad vaya perimetrando el incendio, tal y como ha indicado el secretario.
Ha confirmado que anoche se evacuaron a 1.200 personas, y en la tarde de este lunes se añaden otros 800 vecinos más.

