Carlos y Alejandro González, hermanos originarios de México, estuvieron detenidos durante 20 días en el Alligator Alcatraz, como es conocido el centro de detención para migrantes en Florida, rodeado de caimanes. Ya fueron liberados y regresaron al país el domingo, confirmó el Consulado de México en Orlando.
Cancillería gestionó liberación de los hermanos González
De acuerdo con el cónsul de México en Orlando, Juan Sabines, la intervención del Gobierno de México fue clave para la liberación:
“Fue muy puntual la gestión de la Cancillería… por el maestro Velasco, que es el jefe de la Unidad de América del Norte, quien estuvo pendiente de este caso, este caso que, a todas luces, sucedió de forma extraña”, indicó el diplomático.
Hermanos González siguen en shock tras su detención
Andrea Reyes, abogada de los jóvenes, explicó que los hermanos González se encuentran bien de salud, aunque afectados emocionalmente:
“Ellos están bien, están bien de salud; obviamente muy traumatizados, han quedado en shock por lo que han pasado.”
Durante su estancia en el centro de detención, los hermanos fueron sometidos a prácticas que su defensa calificó como inusuales:
“En Alligator Alcatraz no solamente los esposan de las manos, también los esposan de los pies y después los sujetan a unos ganchos metálicos en el cemento. Están esposados en tres puntos diferentes”, detalló la abogada.
Pese a la liberación, la situación legal de los hermanos Carlos y Alejandro González no está del todo resuelta. Su abogada indicó que aún no se han entregado documentos oficiales por parte de las autoridades migratorias:
“No hay ningún documento migratorio que se haya entregado. Yo he estado en comunicación con Inmigración; mandamos solicitudes para confirmar la salida voluntaria, que se retiraran los cargos migratorios y para que me entregaran copias de los documentos.”
Familia agradece apoyo y visibilización del caso
El padre de los jóvenes, Martín González, agradeció el respaldo recibido y señaló que la difusión del caso ayudó a lograr la liberación:
“Tengo que agradecer todo el apoyo que me han dado, y quiero que sepan que estoy feliz, pero no solamente porque mis hijos están allá. Esto hizo tanto ruido que, cuando mis hijos salieron de Alcatraz, no salieron solos.”

