El patinaje artístico vivió uno de sus momentos más impactantes en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 gracias a Ilia Malinin, patinador estadounidense que ejecutó un salto mortal hacia atrás en plena competencia oficial, una maniobra que no se veía en unos Juegos Olímpicos desde 1976 y que estuvo prohibido durante 50 años por razones de seguridad.
La acrobacia ocurrió durante el programa corto del evento por equipos, cuando Malinin cerró su rutina con el movimiento; en cuestión de segundos, el público pasó del silencio expectante a una reacción de asombro generalizado.
Aunque el backflip no otorga puntos técnicos en el sistema de puntuación actual, su impacto fue inmediato y se convirtió en uno de los momentos más comentados de toda la jornada olímpica.
El salto mortal estuvo prohibido por décadas
El backflip fue prohibido por la Unión Internacional de Patinaje (ISU) en 1977, luego de que el estadounidense Terry Kubicka lo realizara en los Juegos Olímpicos de Innsbruck 1976. Desde entonces, el organismo consideró que se trataba de una maniobra demasiado peligrosa para las competencias oficiales, principalmente por el riesgo de caídas graves al aterrizar sobre las cuchillas.
Durante años, el salto quedó relegado a exhibiciones o a intentos aislados que terminaban en sanciones. Uno de los casos más recordados es el de la francesa Surya Bonaly, quien realizó un backflip en Nagano 1998 y fue penalizada por hacerlo, a pesar de ejecutar la acrobacia con gran precisión.


