Las autoridades alemanas consideran que las fugas detectadas en el Nord Stream 1 y 2 en aguas bálticas han dejado inutilizados para siempre el gasoducto ruso, informa el diario Der Tagesspiegel, que cita fuentes gubernamentales germanas. Asimismo, expertos científicos y ecologistas han advertido que esto podría desencadenar un desastre medioambiental.
De acuerdo con las valoraciones en curso, los daños no podrán repararse rápidamente y las aguas marinas se filtrarán en las tuberías, lo que provocará una corrosión irreversible, apunta ese medio. Asimismo, el metano está considerado como un emisor clave de gases de efecto invernadero, por lo que la comunidad científica se esfuerza por hacer algún tipo de previsión sobre los efectos de la triple fuga en el Nord Stream 1 y el Nord Stream 2. Ambas tuberías contienen gas a presión, pese a no estar actualmente en funcionamiento.
Precisamente, el científico David McCabe, experto de la organización Clean Air Task, advierte de que, a 20 años vista, «una tonelada de metano tiene un impacto climático que es más de 80 veces superior que el dióxido de carbono», lo que hace que la fuga actual sea «muy preocupante», según la agencia Bloomberg.
Además, el director de estrategia energética en el Environmental Defense Fund, Andrew Baxter, ha estimado que ya se han emitido a la atmósfera unas 115.000 toneladas de metano, lo que equivale a 9,6 millones de toneladas de CO2 o a las emisiones de dos millones de coches de gasolina durante todo un año.
Agencia de noticias.

