Para muchas personas, dormir con un ventilador es una necesidad, especialmente en noches calurosas o en habitaciones poco ventiladas. Además de ofrecer frescura, el zumbido constante puede ayudar a reducir el impacto del ruido ambiental.
El ruido blanco. Una de las razones por las que el ventilador ayuda a dormir es el ruido blanco que genera. Este tipo de sonido enmascara otros más agudos o repentinos, como alarmas de autos, ronquidos o gritos.
“El ruido blanco del ventilador enmascaraba esos sonidos externos y creaba una sensación de paz”, recordó el Dr. Kiran Dintyala, quien asegura que durante su infancia en India el ventilador era indispensable en su rutina nocturna.
Refrescar y circular el aire. Aunque un ventilador no enfría como un aire acondicionado, es una opción más económica para reducir el calor.
Incluso, puede convertirse en una especie de sistema de refrigeración improvisado:
Congela botellas con agua y sal.
Colócalas sobre una bandeja frente al ventilador.
Al encenderlo, el aire pasará sobre el hielo y generará una brisa fresca.
Además, el ventilador promueve la circulación del aire, lo que ayuda a evitar que la habitación se torne cargada o con mal olor.

