Un padre desesperado alzó la voz frente al Ayuntamiento de Tampico para denunciar lo que califica como una injusticia que lo está destrozando: asegura que desde hace casi tres semanas no le permiten ver a su hijo, Marco Antonio Pérez, un joven de 21 años con autismo.
Entre reclamos y evidente angustia, el hombre señaló directamente a la madre del joven como la responsable de impedir el contacto, acusando además una alarmante lentitud por parte de las autoridades para atender este tipo de situaciones familiares.
“Los más afectados son ellos, los hijos”, expresó con impotencia, dejando ver el dolor de una separación que, según afirma, no debería estar ocurriendo. Mientras tanto, su protesta encendió la atención de quienes pasaban por el lugar, evidenciando un conflicto que, lejos de resolverse, parece agravarse con el paso de los días.


