Un avión tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional General Lucio Blanco de Reynosa, Tamaulipas luego de presentar una falla mecánica minutos después de despegar, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad aérea.
De acuerdo con los reportes preliminares, el incidente se registró durante la mañana del miércoles 21 de enero y no dejó personas lesionadas. Del hecho tomó conocimiento el departamento de seguridad privada del aeropuerto.
El suceso ocurrió poco antes del mediodía, cuando el piloto de un avión tipo Beechcraft 200 Super King Air solicitó autorización para regresar a pista, tras detectar una anomalía en el tren de aterrizaje.
La aeronave logró descender sin contratiempos mayores, aunque la maniobra generó una amplia movilización de cuerpos de auxilio y personal interno del aeropuerto.
Elementos de Protección Civil y Bomberos de Reynosa acudieron a la terminal aérea para brindar apoyo preventivo y asegurar el perímetro, mientras se realizaban las labores de revisión y desalojo de la aeronave.
El coordinador de la corporación, Javier Lam Cantú, precisó que el reporte fue recibido alrededor de las 11:30 horas, y que la intervención se efectuó conforme a los protocolos establecidos para este tipo de contingencias.
Se informó que el avión pertenece a la Fiscalía General de la República (FGR) y que en él viajaban integrantes de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada, quienes habrían participado en acciones operativas recientes en la frontera tamaulipeca, como parte de un despliegue del Gabinete de Seguridad Nacional.
La aeronave tenía como destino final la Ciudad de México, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por autoridades federales.
Las maniobras de seguridad y revisión provocaron la suspensión temporal de algunas operaciones en el aeropuerto, lo que afectó la programación de vuelos durante varias horas. Fue hasta la tarde del miércoles cuando las actividades comenzaron a normalizarse de forma gradual.
Hasta la tarde de este jueves 22 de enero, las autoridades no habían emitido un comunicado oficial sobre las causas técnicas del incidente ni sobre la identidad de los pasajeros; sin embargo, se confirmó que no existió riesgo para la integridad de las personas a bordo ni para la terminal aérea ubicada en Reynosa, Tamaulipas.


