El alto el fuego se pactó ayer sábado, tras cuatro días de ataques y contraataques entre Pakistán e India, que dejaron un saldo de al menos 60 muertos y provocaron la huida de miles de personas. Sin embargo, no se detuvo la tensión entre ambos países.
Los ataques recientes fueron el peor brote de violencia desde el último conflicto abierto entre ambas naciones, en 1999.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el cese “total e inmediato” de las hostilidades tras una “larga noche de conversaciones con la mediación de EE.UU.”.
Nueva Delhi e Islamabad confirmaron la información minutos después de que Trump hiciera el anuncio en su red Truth Social. La escalada entre las dos potencias nucleares hacía temer una guerra abierta.
Pero el secretario de Relaciones Exteriores de India, Vikram Misri, denunció el domingo por la mañana“repetidas violaciones” del alto el fuego y aseguró que sus fuerzas armadas “están dando una respuesta adecuada y apropiada”.Pakistán, sin embargo, afirmó que “seguía comprometido” con la tregua y que sus fuerzas estaban tratando las violaciones de India con “responsabilidad y moderación”.

