El empresario tecnológico Adam Robinson, de 44 años, su esposa Helen Sharp y sus dos pequeños hijos, Emma, de 4 años, y Charlie, de 2, perdieron la vida luego de que el jet privado en el que viajaban se estrellara en Greenacres, Florida, el pasado domingo 1 de noviembre.
En el accidente también fallecieron la niñera de los menores y dos amigos cercanos de la familia. La aeronave había despegado de Austin, Texas, con destino a las Bahamas.
Fue Anthony Robinson, hermano de Adam, quien confirmó la tragedia mediante un mensaje en el que expresó el profundo dolor que embarga a sus familiares.
En su comunicado destacó que Adam y Helen eran padres entregados a sus hijos, quienes representaban la mayor alegría de sus vidas. También recordó con especial cariño a Anita María, quien cuidaba de los pequeños y era considerada parte de la familia por el afecto y la dedicación que les brindaba.
La familia pidió respeto y privacidad durante este difícil momento y señaló que más adelante dará a conocer los detalles de los servicios funerarios


