La venta de AT&T México a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings, por 2,000 millones de dólares, abrirá una nueva etapa para el mercado mexicano de telecomunicaciones, aunque la operación todavía deberá superar una revisión regulatoria antes de concretarse.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó el pasado jueves 15 de octubre del 2026 que las autoridades correspondientes deberán verificar que la adquisición cumpla con la legislación y garantice condiciones de competencia en el sector, particularmente ante la concentración de servicios de telefonía móvil, internet y televisión de paga.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la salida de AT&T responde a una decisión empresarial de concentrar sus inversiones en Estados Unidos, donde la compañía enfrenta un entorno competitivo relacionado con la telefonía, la inteligencia artificial y el desarrollo de nuevas tecnologías.
La presidenta explicó que había sostenido reuniones con representantes de AT&T y que la compañía llevaba tiempo considerando la venta de su operación mexicana.
«Lo que queremos nosotros es que haya competencia, que se invierta, que el internet sea mejor en nuestro país», afirmó.
El acuerdo de compraventa, anunciado el 13 de octubre, contempla la adquisición de la filial mexicana por Televisa y Fintech Holdings, con la expectativa de completar la operación durante el primer trimestre de 2027, siempre que se obtengan las autorizaciones correspondientes.
La operación deberá ser evaluada por la Comisión Nacional Antimonopolio y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, las autoridades encargadas de revisar los aspectos de competencia económica y regulación del sector.


