Monterrey.- Las escuelas tienen que lidiar con el ingenio de los estudiantes, quienes buscan distintas formas de ingresar con el celular oculto para utilizarlo durante las clases y los recesos.
Un ejemplo es la secundaria Manuel Rodríguez Vázquez, en la colonia Tres Caminos Tercer Sector, en Guadalupe, donde incorporaron un detector de metales de marco completo, similar a los utilizados en los aeropuertos, para reforzar el control en el ingreso de los alumnos.
Luz Patricia Rojas, directora del turno vespertino, relató en entrevista que los estudiantes llegaron a esconder los celulares dentro de los calcetines o entre los pliegues de la ropa para burlar las revisiones y utilizar los dispositivos dentro del plantel.
Una vez en el interior, los alumnos suelen emplearlos para tomarse fotografías con el uniforme, ver contenido inapropiado, acosar a compañeros o incluso grabar a profesores sin su consentimiento.
La directora señaló que los conflictos también se presentan cuando la escuela intenta retirar un celular por alguna conducta de indisciplina. En una ocasión, dijo, incluso fue amenazada con proceder legalmente
Rojas recordó que anteriormente la escuela utilizaba únicamente una varilla manual para realizar las revisiones, lo que permitía a los alumnos evadir el control al esconder los dispositivos en zonas donde el aparato no los detectaba.
Ante esta situación, el plantel decidió invertir en un detector de metales de marco completo, previo a las nuevas restricciones para el uso de celulares en las escuelas anunciadas por la Secretaría de Educación federal, que entrarán en vigor el 3 de noviembre.


