Las nuevas subvariantes de ómicron, BA.2.75.2 y BQ.1.1, ya están aquí, y los primeros datos indican que son hasta 6 veces más contagiosas, según un estudio realizado en Suecia
Cuando ya estábamos convencidos de que la COVID era historia pasada, y no dedicamos ni un minuto a pensar en el coronavirus aquel que nos amargó la vida los últimos años… aparecen los científicos y vuelven a encender las señales de alarma.
«Podemos decir con certeza que algo viene. Probablemente se avecinan varias cosas», comenta el profesor de la Universidad de Basilea, Cornelius Roemer.
No es una frase que dé muchas pistas, pero la realidad es que varios estudios han encontrado datos preocupantes que avisan de nuevas cepas altamente «inmunoevasivas» que podrían causar grandes olas de COVID-19 durante los próximos meses de otoño e invierno.
El SARS-CoV-2 se está enfrentando al mismo desafío al que cada año se enfrentan la gripe o el resfriado común: Cómo volver a hacerse un hueco. Y estamos viendo cambios que ayudan al virus a evadir las respuestas inmunitarias».

