Los fans más entrañables de la cantante de ascendencia mexicana recuerdan sus papeles en la actuación cuando debutó en el papel secundario de Gianna en la serie infantil Barney y sus amigos, pero las miradas internacionales pusieron sus ojos en Gomez cuando se integró a la empresa de Walt Disney.
Siendo parte de la generación del teen pop, a la que pertenecen otros famosos como Miley Cyrus, Demi Lovato y los Jonas Brothers, Selena rápidamente encontró un espacio en la industria del espectáculo gracias a las películas, los shows infantiles y a su más grande oportunidad: Los hechiceros de Waverly Place.
La llegada del personaje de Alex Russo a la vida de Gomez le permitió entrar a los corazones de millones de jóvenes, entre ellos uno de ellos un pequeño chico que no tardaría en convertirse en la sensación de millones, Justin Bieber.
A un año del estreno de la serie de Disney, el productor y cazatalentos musical Scooter Braun descubrió a un chico llamado Justin Bieber, quien se encontraba en el 2008 produciendo vídeos en YouTube.
Bieber se dedicaba a subir versiones de sus cantantes favoritos que él interpretaba junto a su guitarra. Irónicamente, una estrella Disney y un nuevo “príncipe del pop” nacían a la par, sin saber que sus caminos se cruzarían en un mediático y tormentoso romance.
A sólo dos años de que sus carreras despegaran y de que Gomez conociera un tormentoso triángulo amoroso con la protagonista de Hannah Montana y Nick Jonas, en diciembre del año 2010 los rumores de que Bieber había flechado su corazón se confirmaron, causando de primera impresión envía entre en los millones de beliebers.
En ese entonces, Selena con 18 años y Justin de 16, fueron vistos juntos en una franquicia de comida rápida abrazados.
Pese a que negaron los rumores de un romance, un mes más tarde se mostraron dándose apasionados besos en una playa en el Caribe. Bastó que llegara febrero para que desfilaran juntos por la alfombra roja de la fiesta de Vanity Fair tras los Premios Óscar 2011 para encandilar a sus fanáticos y marcar el inicio oficial de Jelena, como los fandoms de ambos los nombraron -la unión de sus nombres-.
Los retos de ser adolescentes y famosos
Entre el 2010 y 2012 las redes sociales cobraron importancia mundial y sus vidas han quedado registradas en ellas.
Gomez daba sus primeros pasos como solista y trataba de alejarse de la imagen de chica Disney que tenía, tal y como lo hizo Miley Cyrus con su polémico twerk de los VMAs 2013; mientras que Bieber atravesaba los vicios que heredó de la industria del entretenimiento.
En noviembre de 2012, a dos años de comenzar su relación, Bieber y Gomez afrontaron la que sería su primera separación. ¿El motivo?: la diferencia de edad y problemas de confianza.
Al año siguiente, los rumores continuaron hasta que la situación resultó caótica: Justin fue arrestado por conducir ebrio y Selena fue diagnosticada e internada por Lupus.
El último intento por recuperar su amor
Tras la ruptura inevitable en el año 2014, en el siguiente año se les volvió a ver juntos tratando de reconstruir algo que ya parecía imposible ante la mirada pública, pues los daños que aparentemente se habían hecho mutuamente ya habían sido plasmados en algunas de sus canciones, trabajos actorales y redes sociales.
Selena volvió a hacer de las suyas: la pareja fue vista en un hotel donde se mostraron muy cariñosos. Las imágenes de fans y paparazzis rápidamente le dieron la vuelta al mundo y provocaron rumores de que ella estaba embarazada o que, incluso tras haber sido descubiertos, habrían unido sus vidas de forma legal y religiosa en una boda que toda la generación del teen pop esperaba con ansias como cierre del recuerdo de su niñez y su nueva etapa de adultos.
Sin embargo, nada de esto ocurrió. Aunque las indirectas fueron externadas en redes sociales, algunos de sus amigos más cercanos opinaron y otros incluso preguntaron qué había pasado.
La incógnita se mantuvo hasta que llegó un tercer personaje en la vida de Biber.

