Seguramente leíste la historia de Max, un perrito pitbull de Copoya, Chiapas, que defendió su hogar de un sujeto que pretendía robar, mordiéndole el brazo.
La familia del ladrón pidió que sacrificaran a Max, pues casi le arrancó el brazo, pero hoy el Director de Protección Contra Riesgo Sanitario Municipal informó que no hay razones legales para castigar al perrito.
Max defendió su hogar de un ratero, como cualquiera lo hubiera hecho.

