Existen aproximadamente 90 especies de chile verde, según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la cual destaca la popularidad de variedades como: jalapeño, serrano, pimiento morrón, poblano, chilaca, Anaheim, mirasol, soledad, de árbol, piquín, trompillo y blanco de Yucatán.
Por ello, es común que los consumidores tengan confusiones a la hora de identificarlos y, para aprender a diferenciar dos de los chiles más comunes en los hogares mexicanos, el Gobierno de México enfatiza las particularidades de cada uno.
¿Cómo es el chile serrano?
El chile serrano, también conocido simplemente como chile verde, es originario del norte de Puebla e Hidalgo. La designación de serrano proviene, posiblemente, de que casi siempre se cultiva en zonas serranas, según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Cabe destacar que el chile serrano suele ser de tamaño pequeño y alargado, con un tallo largo, de color verde, aunque también se puede presentar en tonalidades amarillentas y rojizas. Así se ven los chiles serranos:
La Profeco también aseguró que el chile serrano tiene una serie de propiedades y beneficios particulares, entre ellos:
- Provee vitamina A y C y puede contener hasta seis veces más vitamina C que una naranja.
- Su color brillante es señal de un alto contenido de betacaroteno, antioxidante beneficioso para el sistema cardiovascular, sistema inmune, piel y ojos.
- Contiene vitaminas B y E, además de ser una buena fuente de hierro y potasio.
- Es rico en capsaicina que ayuda a quemar grasa durante el proceso digestivo.
- Acelera el metabolismo hasta en un 25%, reduce el apetito y limpia el estómago.
- Tiene efectos antiinflamatorios y es un anticoagulante natural.


