Por: Paola Carrillo
Estados Unidos – 23.04.2025
Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX, se ha visto envuelto en una ola de controversias tras su estrecha relación con el expresidente Donald Trump. Durante la campaña presidencial, Musk fue visto en varias ocasiones acompañando a Trump, lo que alimentó especulaciones sobre una alianza política y empresarial entre ambos.
Una vez que Trump asumió la presidencia, Musk impulsó la creación de una nueva oficina gubernamental denominada «Departamento de Suficiencia Gubernamental», una entidad que no existía previamente. Su primera medida como líder de dicha oficina fue el despido masivo de miles de empleados en la Casa Blanca, una decisión que provocó indignación incluso entre sectores inesperados, como el de los guardabosques.
Esta medida ha sido duramente criticada, especialmente ante la creciente preocupación por los incendios forestales que han afectado a diversas regiones de Estados Unidos. Las decisiones de Musk en la administración han incrementado la cantidad de detractores, tanto dentro como fuera del gobierno.
En consecuencia, se han reportado actos de vandalismo contra agencias automotrices de Tesla, así como ataques a vehículos particulares de usuarios de la marca. Además, la empresa ha sufrido una significativa caída en la demanda de sus productos. Según un comunicado reciente, Tesla ha experimentado una disminución del 71 % en las ventas, atribuida en gran parte al movimiento social conocido como «Anti-Elon Musk».
Cabe destacar que, como gesto simbólico, Musk obsequió a Donald Trump un modelo de Tesla. No obstante, por motivos de seguridad presidencial, Trump no puede conducir vehículos particulares, por lo que el regalo ha sido objeto de críticas.

