El Manchester United y el Manchester City protagonizaron un tenso y aguerrido empate a cero en la fecha 31 de la Premier League. En la edición 196 del derbi mancuniano, los gigantes de Inglaterra no se hicieron daño, y dividieron unidades por 55° ocasión. El partido de este domingo, fue el primer empate liguero entre los acérrimos rivales desde diciembre de 2020. Desde entonces, se habían enfrentado en ocho duelos de Premier League, con al menos dos goles y siempre un vencedor.
Ambos equipos llegaban al partido con la obligación de ganar y se van muy inconformes con el empate. El City, tenía la oportunidad perfecta para meterse en los puestos de Champions, pero se mantiene en la quinta posición. Por su parte, el United le puede decir adiós a sus últimas esperanzas de calificar a competiciones continentales a través de la liga, pero siguen en la lucha en la Europa League.
PARTIDO TRABADO Y SIN GOLES
En la primera mitad se notaron los varios problemas tácticos y las ausencias de ambos equipos. Sin Erling Haaland, el Manchester City no pudo mandar balones al área y tuvo que buscar entrar mediante conducción o toques de balón. Sin embargo, la línea de centrales del United se mantuvo bien cerrada, evitando daños en su portería.
Por su parte, Los Red Devils batallaron durante los primeros minutos para igualar el ritmo del ataque sky blue y salir de su territorio con balón controlado. El mediocampo, compuesto por Casemiro y Manuel Ugarte, cometió varios errores en la salida y se vencía con facilidad ante el veloz ataque de la visita.
Fue entonces cuando Amorim apostó por el contraataque, una estrategia que funcionó parcialmente para los de casa. A través de las bandas, el United llegaba con facilidad al área de Ederson, pero sus problemas de puntería les impidieron adelantarse en el marcador.
Alejandro Garnacho tuvo la más clara del primer tiempo, pero la dejó ir. Diogo Dalot mandó un centro perfecto que lo encontró completamente solo dentro del área chica, y el argentino desperdició la oportunidad con un pésimo intento de remate de cabeza.
Para la segunda parte, los equipos hicieron ajustes y subieron la intensidad. Sin embargo, el empate sin goles se mantuvo hasta el silbatazo final. Onana y Ederson fueron factor durante los últimos 45 minutos de partido, con un par de grandes atajadas, sin embargo fueron las ofensivas las que quedaron a deber en el teatro de los sueños.

