El pasado sábado, un ataque con dron en el hospital saudita de El Fasher, situado en la región de Darfur, Sudán, dejó 70 muertos y 19 heridos, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). La mayoría de las víctimas eran pacientes y acompañantes que recibían tratamiento en el único hospital operativo de la zona.
Este hospital saudita ofrecía servicios esenciales en ginecología, medicina interna, pediatría y cirugía, y también contaba con un centro de nutrición. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, expresó su pesar por el ataque y advirtió que el acceso a atención médica en la ciudad ya estaba gravemente limitado debido al cierre de la mayoría de los centros de salud por los continuos enfrentamientos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita condenó el ataque, considerándolo una violación del derecho internacional y humanitario. Asimismo, hizo un llamado a la protección de los trabajadores médicos y humanitarios que están en riesgo en esta zona en conflicto.

